CATEDRAL DE LIMA

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Catedral de Lima

Desde su inauguración en 1604, la Basílica Catedral de Lima ha sido lugar privilegiado para celebrar los actos litúrgicos y religiosos más importantes de la historia del Perú, como el Corpus Christi o la Semana Santa.

Fue escenario de los acontecimientos más relevantes de la vida limeña. El templo por el cual pasaron personajes consagrados a la divinidad: Rosa de Santa María, Toribio de Mogrovejo, Francisco Solano, Martín de Porres y Juan Macías; así como de otros más terrenales, que se inmolaron en defensa de sus principios patrios.

Catedral de Lima

Ahí se realizaron las exequias de Miguel Grau, las del mariscal Ramón Castilla, Agustín Gamarra, Manuel Pardo, José de la Riva Agüero. Igualmente, en ella se celebraron grandes fiestas por el matrimonio de los reyes de España, nacimiento de los herederos del trono, llegada de virreyes.

Hoy, después de cuatro siglos de existencia, la Catedral está considerada como la obra arquitectónica más antigua de la capital peruana y forma parte del Patrimonio de la Humanidad. Es un monumento emblemático que, además de los restos de Santo Toribio de Mogrovejo, del conquistador Francisco Pizarro y del primer alcalde Nicolás de Ribera, entre otras autoridades políticas, así como eclesiásticas, guarda piezas de gran valor artístico, exhibidas en su Museo de Arte Religioso.

Catedral de Lima

Contenido

HISTORIA

La Catedral de Lima fue erigida en un solar elegido por Francisco Pizarro, frente a la Plaza Mayor. Lleva el título de Primada, por ser la primera de todos los arzobispados del Perú. Se edificó ampliando los linderos en los cuales se alzaron dos iglesias primigenias, más pequeñas, hechas para atender a los pocos pobladores que habitaban la Lima colonial.

La construcción de la primera iglesia limeña se inició en 1535 y fue el Gobernador Pizarro quien puso la primera piedra. Fue inaugurada en 1540, bajo la advocación de la Virgen de La Asunción. En 1541, a través de una Bula Papal, Paulo III, la erige en Catedral al crear la Diócesis de la Ciudad de los Reyes, desmembrándola de la Diócesis del Cusco y sujetándola a la Iglesia Metropolitana de Sevilla. En esta oportunidad la dedica a San Juan Bautista.

Años después, por decisión de monseñor Jerónimo de Loayza, Arzobispo de Lima, en el mismo lugar se levanta una segunda iglesia algo más amplia, inaugurada en 1551. Se dice que dentro de las personas que aportaron para su construcción se encontraba doña Francisca Pizarro Yupanqui, hija del conquistador, quien entregó la suma de cinco mil pesos de oro.

Catedral de Lima

Luego, en 1564, ante el crecimiento de la ciudad, se proyecta hacer una tercera Catedral, según los modelos de las de Sevilla y Jaén. La obra es encargada inicialmente al alarife Alonso Beltrán, con la traza de Francisco Becerra. Era entonces 1584. La primera parte de la nueva sede religiosa se estrena el 02 de febrero de 1604 por el Arzobispo Toribio Alfonso de Mogrovejo. El terremoto de 1609 que azota Lima, destroza las bóvedas construídas y paraliza los trabajos. Los daños en la ciudad son tan grandes, que la Arquidiócesis, el Cabildo y la Sede Episcopal se trasladan a la Iglesia de la Soledad, que hizo de Catedral por muchos años. El 15 de agosto de 1622, Juan Martínez de Arrona terminó el cuerpo de la Iglesia y se celebra la primera misa. Es recién en 1625, después de 40 años de iniciada su construcción, en que la nueva Catedral es consagrada por el Arzobispo Gonzalo de Ocampo.

A lo largo de su historia, la Basílica Catedral de Lima ha enfrentado fuertes sismos que remecieron Lima. Al terremoto de 1609 se suman los ocurridos en los años 1687, 1690, 1746, 1940, que dañaron sus torres, pilares, bóvedas. Estos hechos la expusieron a sucesivas restauraciones y reconstrucciones, las cuales de alguna manera incidieron en que presente diferentes estilos y formas plásticas. En ella hay de gótico-isabelino, renacentista, barroco, neoclásico y neocolonial. Al igual que otras iglesias mayores, posee tres naves principales y dos adicionales donde se ubican las capillas laterales. En sus portadas destacan las estatuas de los Apóstoles, el Sagrado Corazón de Jesús. Hay también medallones, cabezas, ángeles, adornos platerescos y el Escudo del Perú. En el 2004, al celebrarse su Cuatricentenario y con apoyo de la empresa privada, se realizaron importantes trabajos de restauración en sus ambientes y obras de arte. Se la dotó, asimismo, de modernos sistemas de sonido e iluminación.

Catedral de Lima

MUSEO DE ARTE RELIGIOSO

La Basílica Catedral de Lima está compuesta por un conjunto de portada, altares, bóvedas y cajonería. A lo largo de los años ha conservado objetos utilizados en los oficios religiosos, así como una vasta colección de retablos, pinturas y esculturas, además de libros corales y vestimentas, que exhibe en su Museo de Arte Religioso.

Abierto al público en 1974, el recorrido museístico incluye espacios de la Catedral, entre ellos sus capillas hornacinas - donde las cofradías y particulares enterraban a sus muertos, durante los siglos XVII y XVIII-, Baptisterio, Sacristía y salas donde se exhibe el legado artístico de sus benefactores, así como ornamentos religiosos de gran valor espiritual.

El recorrido por sus instalaciones se inicia por la mano derecha, en la epístola, que inicialmente fue el Baptisterio de la Catedral. Ahí se encuentran los restos de Francisco Pizarro, así como paneles de mosaicos venecianos con escenas del descubrimiento del Perú y el escudo de Pizarro.

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En la capilla contigua está instalado el retablo de San Juan Bautista, tallado en Sevilla por el escultor Juan Martínez Montañés. En parte de él se observa el gran Crucificado y la cabeza del precursor sobre una bandeja. Esta pieza goza de prestigio a nivel mundial. La siguiente capilla es la de la Virgen de la Candelaria, que presenta un retablo realizado por el presbítero Matías Maestro, en 1796. Su estilo es neoclásico. Lucen tallados algunos elementos de las letanías de la Virgen así como medallones y guirnaldas con instrumentos musicales.

La cuarta capilla está dedicada a Santo Toribio de Mogrovejo, segundo Arzobispo de Lima, cuyos restos, reliquias y condecoraciones póstumas se conservan en la Catedral. Cuenta con un retablo de caoba de dos cuerpos que corresponde a la mejor tradición de retablos limeños de la primera mitad del siglo XVIII.

La capilla a continuación es la de Santa Ana. Perteneció a don Nicolás de Ribera y Dávalos, primer alcalde de la ciudad, quien hizo colocar en ella su sepulcro y el de su esposa. Hoy alberga un retablo que originalmente correspondió a la capilla del Señor del Consuelo. Puede fecharse hacia la década de 1780.

Le sigue la Capilla de la Visitación, donde se encuentra un retablo atribuido por Monseñor Antonio San Cristóbal a Juan Martínez de Arrona (1605). Seguidamente, en la séptima capilla se ubica el retablo sepulcro del virrey arzobispo Diego Morcillo y Rubio de Auñón, obra del ensamblador Felipe Santiago Palomino.

Catedral de Lima

En la última capilla de este lado, ha sido incorporado el retablo de San José, donde se aprecian escenas de la vida del padre de Jesús. Es otra de las piezas que dan renombre a la Catedral.

Muy cerca está el Altar Mayor, delimitado por la Sillería Coral. Es un marco excepcional que muy pocas catedrales del mundo pueden tener el lujo de ostentar. En el centro se ubica el baldaquino de columnas tallado por Matías Maestro en 1806. Continúa el recorrido la capilla de Santa Apolonia, en el lado del evangelio. La santa patrona tiene una imagen tallada por Martínez Montañes en 1625, que ocupa la única hornacina, una de las joyas escultóricas de la Catedral. Le sigue la capilla de Nuestra Señora de la Paz o El Santísimo, en la cual se haya un retablo procedente, en 1850, de la desaparecida Iglesia de San Juan de Dios o de San Diego. Otra capilla es la de Nuestra Señora de la Evangelización, donde se alza un retablo de la Concepción, realizado por Asensio de Salas en 1654. Destacan sus cuatro bloques de columnas y los azulejos del maestro Juan del Corral. En la capilla del mismo nombre se encuentra el retablo de Santa Rosa de Lima, coronado por un gran óculo circular. La siguiente capilla es la de Nuestra Señora de La Antigua, la cual alberga desde el siglo XIX la imagen de esta advocación procedente de Sevilla. Perteneció a la Universidad Nacional Mayor de San Marcos. Ahí, antiguamente, los alumnos recibían sus grados académicos. Por último, está la capilla de San José. En la hornacina del retablo se encuentra la Sagrada Familia, tallada por Pedro Muñoz de Alvarado, en 1633.

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PINTURAS Y ESCULTURAS

Esculturas, pinturas y ornamentos litúrgicos incrementan el valor de este museo. En los ambientes destinados a la antesacristía se puede apreciar la Sucesión de Incas y Reyes, la colección de cuadros pintados en el taller de los Bassano con los doce signos del Zodíaco. En la Sacristía Mayor se encuentra la gran cajonería y la serie de la Vida de Santa Rosa de Lima; en la Sala Capitular está la serie del Juicio Final de Vicente Carducho, la galería de Arzobispos con una reseña de cada uno y una vitrina con pertenencias del Papa Juan Pablo II., En la Sala Shroder, se guarda la colección de Waldemar y Matilde Shroder Mendoza, benefactores de la Iglesia en Lima. En ella hay Cristos de marfil y pinturas de santos, entre otros. Por su parte, la Sala Brazzini exhibe pinturas, esculturas y ornamentos de los siglos XVII y XVIII.

En cuanto a esculturas y relieves en madera policromada, en el Museo se encuentran obras como “La Virgen con el Niño” de Roque de Balduque, una de las más antiguas del virreinato. También se exhibe “La adoración de los Pastores”, de Alonso Gómez, una Santa Catalina de Alejandría, un San Francisco de Asís, busto del Arzobispo Bartolomé Lobo Guerrero, entre otras de incalculable valor. Hay que resaltar que en la Catedral también están el púlpito, cuadros de gran formato del Vía Crucis, de los Apóstoles, de los artículos de fe del Credo Católico, además de algunas imágenes de Jesús y la Virgen que presiden los actos procesionales, como la de Nuestra Señora de la Esperanza.

VISITAS GUIADAS

El Museo atiende de lunes a viernes de 09.00 a 17.00 horas. Sábados de 10.00 a 13.00 horas. Cuenta con un guiado en español, inglés, francés, italiano y portugués.

FUENTES

  • ARZOBISPADO DE LIMA
  • VELARDE, HECTOR – “Itinerarios de Lima”, Patronato de Lima, Segunda Edición, 1990, págs. 63-64.
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